
EL AGUA
El agua es el componente principal del hombre. El 65-70% aproximadamente del peso de una persona es agua. Al nacer, este porcentaje es algo mayor, (alrededor del 75%) y va disminuyendo paulatinamente según avanza la edad hasta un 60% en la edad adulta. En una persona de 70 Kg. de peso, el contenido acuoso total del organismo será de unos 42 litros, y se reparte de la siguiente manera: líquido extracelular, 10 litros; líquido intracelular, 28 litros; líquido en el plasma, 3-4 litros.
El balance hídrico diario de una persona ha de ser equilibrado, es decir, se ha de ingerir la misma cantidad de agua que la que se ha perdido. Esto resulta bastante fácil en condiciones normales ya que en caso de necesidad hídrica, el organismo desencadena el denominado mecanismo de la sed por la que tendremos ganas de ingerir líquido. Esto ocurre, por ejemplo, cuando hemos realizado algún tipo de actividad deportiva.
La ingestión diaria de agua ha de ser de 2,5-3 litros y se reparte de la siguiente manera: Bebida: 1-1,5 litros, A partir de los alimentos: 1 litro, Producida por la oxidación de los alimentos: 0,5 litros.
Por otra parte, la pérdida de agua se reparte de la siguiente forma: Pulmones, 0,5 litros; Piel, 0,5 litros; heces, 0,1 litros; orina, 1,5 litros.
El agua desempeña numerosas funciones en el organismo tales como:
- Es el medio en el que se desarrollan las reacciones químicas catalizadas por los enzimas del organismo. Sin el agua, las enzimas, que son proteínas, no podrían adquirir su estructura tridimensional que la hace activa. En algunas reacciones de hidrólisis, el agua es el medio de reacción y sustrato a la vez. Son reacciones de transferencia de grupos de un sustrato donante a uno aceptor en el que el compuesto transferido es el agua.
- Es el medio a través del cual se transporta el oxígeno, dióxido de carbono, nutrientes, productos de deshecho del metabolismo celular, etc.
- Sirve en ocasiones como medio para refrigerar el organismo saliendo al exterior a través de la piel confiriendo una sensación de refresco (sudor).
Es muy conveniente ingerir agua entre las comidas y no durante éstas ya que la pepsina, que es un enzima que se excreta al estómago para digerir las proteínas provenientes de la dieta, tiene un PH óptimo de actividad de alrededor de 2. Si ingerimos agua durante las comidas, el jugo gástrico muy ácido que se segrega quedará diluido aumentado de esta forma el PH, y disminuyendo la actividad del enzima. Como consecuencia de lo anteriormente dicho, la digestión será más lenta y pesada. Además, si el agua es fría influye acentuando todavía más el efecto anteriormente descrito. Por tanto, es conveniente no ingerir agua un poco antes de las comidas ni una o dos horas después de éstas, especialmente si contienen alimentos proteicos tales como carne, pescado, huevos, leche o legumbres.
Así como se puede estar varias semanas sin comer y continuar viviendo, si permanecemos unos tres días sin beber líquido alguno, ni siquiera proveniente de los alimentos, nuestra vida estaría bastante comprometida.
El agua que proviene del suministro de red pública puede presentar peligros por arrastre de plomo en caso de tuberías que posean este material y que es dañina para el organismo, arrastre de nitratos procedentes de pesticidas agrícolas y que pueden formar nitrosaminas en el estómago de comprobado efecto cancerígeno, etc.
Actualmente se suele fluorar el agua destinada al consumo para prevenir la caries en los niños, en cualquier caso, habrá que tener cuidado con las cantidades añadidas al agua de consumo para que no se consuma un exceso de ingestión de flúor que pueda dar lugar a la fluorosis. En ocasiones también se suele clorar como forma de higienizar el agua que se va a consumir.
El consumo de grandes cantidades de sal durante las comidas, o de alimentos ricos en sal puede provocar hipertensión arterial ya que el cuerpo ha de poseer una presión osmótica determinada que aumenta cuando se ingiere sal y disminuye cuando se ingiere agua al diluir esta sal. Si ingerimos grandes cantidades de sal, tendremos sed para disminuir la presión osmótica, beberemos agua, y aumentará la presión arterial. Afortunadamente, nuestro organismo, tiene un mecanismo para devolver la presión a sus valores óptimos. En cualquier caso, una conducta continua en este sentido, puede provocar niveles altos de tensión arterial continuada (hipertensión arterial).
El agua siempre tiene 0 Kcal. / g. es decir, no produce energía, lo cual constituye una excelente herramienta para ocupar el estómago con algo que no produce energía y de esta manera, inhibir la sensación de hambre. Es por esto que en los regímenes alimenticios se recomienda ingerir mucha agua y se incluyen en la dietas alimentos ricos en agua tales como frutas, verduras e infusiones.
A continuación, una tabla donde se indican los contenidos hídricos de los diferentes grupos de alimentos:
CONTENIDO EN AGUA DE DIVERSOS ALIMENTOS (%)
Carne semigrasa (cerdo) 55%
Pescado Azul (atún) 60%
Pescado magro (merluza) 75%
Huevo 75%
Leche 88%
Hortalizas (tomate) 93%
Frutas (Naranja) 88%
Cereales (Trigo) 14%
Legumbres (Alubia) 12%