
BEBIDAS
El 65% del peso del hombre es agua, por lo que necesitamos ingerir bebidas a diario a razón aproximada de 2,5 litros de los cuales uno aproximadamente lo ingeriremos a partir de los alimentos en el caso de que la persona siga una dieta normocalórica variada.
Dentro de las bebidas podemos hacer una clasificación de las mismas, y a continuación haremos un pequeño análisis de cada una de ellas.
BEBIDAS NO ALCOHÓLICAS
Agua
Infusiones
Zumos de frutas
Bebidas refrescantes
BEBIDAS ALCOHÓLICAS
Fermentadas
Destiladas
AGUA
No contiene calorías, y tendrá pequeñas partes de sales minerales en su composición que será variable según la zona de procedencia y los procesos que ha sufrido esa agua hasta el consumo del mismo.
INFUSIONES
Las infusiones más conocidas son el café y el té. Otras infusiones menos consumidas son el poleo, la menta, la tila, la manzanilla, etc. Las infusiones son agua consumida generalmente caliente y con sustancias aromáticas. Su contenido calórico es cero al igual que el agua aunque normalmente suelen ir acompañadas de azúcar, leche, o algunos pasteles. El té es una fuente interesante de flúor. Otro componente presente tanto en el té como en el café es la cafeína que se suele encontrar normalmente en niveles de 50-300 mg. de cafeínas por toma. Como todos sabemos, la cafeína aumenta la capacidad de alerta en el individuo que la ingiere e inhibe el sueño. Otra bebida que se considera como infusión es el chocolate acompañado con agua y sustancia espesantes como el maíz o el trigo en forma de harina y que en esta ocasión sí que se estará ingiriendo un alimento con un altísimo contenido calórico.
ZUMOS DE FRUTAS
Los zumos de frutas se obtienen a partir de las frutas por estrujamiento de sus células saliendo al exterior su contenido intracelular. Son muy ricas en aromas aunque menos que las frutas de origen ya que los ésteres que aportan aromaticidad son hidrolizados cuando tenemos la fruta en forma de zumo perdiéndose gran parte de su capacidad aromática. El contenido de este alimento en algunas vitaminas como la C es muy interesante así como el contenido en fibra si es que éste no ha sido pasado por el colador. Es ideal para ingerirlo en los desayunos dado que tiene un destacado contenido en azúcares y de esta manera aumentará el índice glucémico en sangre que suele ser algo bajo al levantarse de la cama dado que el individuo ha permanecido ocho horas en ayunas. Además los zumos de frutas suelen ser ricos en ciertos minerales como el potasio. El zumo de naranja por ejemplo, conviene ingerirlo tan pronto como se ha obtenido dado que de lo contrario la vitamina C se degradará por oxidación quedando su contenido reducido a cero si el zumo no ha sido consumido en los primeros veinte minutos.
BEBIDAS REFRESCANTES
Este grupo de bebidas son carbonatadas, es decir con tienen dióxido de carbono en disolución a presión. Al abrirse el envase, parte del gas escapa pero se mantiene una cierta concentración en la bebida. Las bebidas más antiguas son la soda y la gaseosa. La soda es agua carbonatada y la gaseosa agua carbonatada con un edulcorante. Las bebidas carbonatadas más populares en la actualidad son las colas. Las colas suelen estar compuestas por agua, gas carbónico, ácido fosfórico para estabilizar las burbujas de gas, un extracto de vegetales que le dan el sabor, caramelo que le aporta el color (este compuesto se suele formar a partir de sacarosa en medio ácido más calor y bisulfito amónico), y azúcar además de cafeína. Cuidado con la ingesta habitual de este tipo de bebidas pues a la larga pueden conducir a la obesidad. No debe abusarse de este tipo de bebidas que tienen un contenido calórico importante. La cafeína suele estar en una concentración aproximada de 200 mg. / litro. A la tónica se suele añadir quinina que es un compuesto que da características de amargor.
BEBIDAS ALCOHÓLICAS FERMENTADAS
La fermentación alcohólica es llevada a cabo por levadura a partir de extractos biológicos que contengan glucosa o monómeros de ésta. En este grupo se pueden citar a la cerveza, la sidra, el vino, el chacolí, el champán, etc. El valor calórico del alcohol es muy elevado (7 Kcal. / g.) y lo que es peor, su consumo no lleva aparejado el consumo de otras sustancias de interés nutricional. El vino tiene un contenido en alcohol en torno al 10-14%, la sidra del 4-5% y la cerveza entre el 3 y el 7% aunque hace poco se inició la comercialización de cerveza sin alcohol. Hace un tiempo comenzó una campaña más relacionada con el marketing que con la intención de informar a cerca de la cerveza en donde se realza el contenido en ácido fólico. Este contenido en ácido fólico es cierto pero sus cantidades son muy bajas y deberíamos ingerir cantidades industriales de cerveza del orden de 5 litros al día para poder colmar nuestras necesidades diarias en este nutriente por lo que el contenido en ácido fólico de la cerveza es bastante escaso. Este tipo de bebidas es preferible ingerirlas de modo ocasional por su contenido calórico y se nulo aporte nutricional. Las propiedades beneficiosas de ingerir uno o dos vasos al día de vino sobre enfermedades cardiovasculares parecen ser ciertas, no obstante, a las personas abstemias nunca se les deberá “empujar” al consumo del vino siendo preferible el consumo de mosto o uvas para obtener dichos beneficios.
BEBIDAS ALCOHÓLICAS DESTILADAS
No es nada recomendable su consumo. Este grupo está constituido entre otros por el whisky, el aguardiente, bourbon, ron, ginebra, vodka, el pulque, pacharán, anís, etc. La toxicidad de estas bebidas es considerable ya que además de las elevadas concentraciones de etanol presentes en las mismas, existen otras moléculas de difícil metabolización y tóxicas por lo que no está recomendado el consumo de las mismas. El contenido alcohólico suele superar en muchos casos los 40º. En la destilación se aplica calor a un líquido que contiene agua y alcohol. Dado que el punto de ebullición del alcohol es menor que el del agua, éste se convertirá en vapor antes que el agua y posteriormente este vapor condensará al contactar son superficies a temperatura inferior a la de ebullición del alcohol por lo que el líquido resultante será más rico en alcohol.