HIPERTENSIÓN ARTERIAL


La hipertensión arterial se refiere al hecho de que la sangre viaja a través de los vasos sanguíneos a una presión mayor que la aconsejable para la salud. La tensión es la presión o fuerza que la sangre ejerce sobre los vasos sanguíneos a su paso. Una tensión arterial anormalmente alta no tratada y mantenida durante mucho tiempo es, en muchas ocasiones, asintomática pero puede acarrear graves consecuencias para la salud como arteriosclerosis, cardiopatías, ictus o enfermedad del riñón.

La tensión arterial se mide a través de dos parámetros: la tensión sistólica o comúnmente llamada tensión alta y la tensión diastólica también llamada tensión baja. Existen tablas en los que se recogen los niveles de tensión arterial considerados como normales y saludables para la salud según la edad. En general y de forma resumida son:

Valores en mm. de Hg.

 

EDAD

 

NORMAL

 

 

ALTA

 

 

 

Sistólica

 

Diastólica

Sistólica

 

Diastólica

HOMBRE

 

 

 

 

 

 

 

 

20-40

105-145

 

60-90

+ 155

 

+ 95

 

+ 40

115-165

 

70-100

+180

 

+105

MUJER

 

 

 

 

 

 

 

 

16-40

100-140

 

60-90

+ 145

 

+95

 

+40

105-170

 

65-100

+ 180

 

+ 100

Los médicos suelen dar los valores en mm. de Hg. que es una unidad de presión, aunque en la calle se suele decir el valor dividido por diez, es decir una persona con una tensión arterial sistólica de 140, se dice a nivel de calle que tiene una tensión alta de 14.

La tensión sistólica es la tensión arterial y del corazón cuando late, y la diastólica es la tensión arterial cuando el corazón se encuentra en reposo. Esta medida depende del volumen de sangre circulante y del calibre del vaso sanguíneo de forma que a mayor sangre circulante y menor calibre del vaso sanguíneo, mayor tensión arterial. Esto trae consigo que el corazón tiene que hacer un trabajo extra para que la sangre llegue a las células de todos los tejidos.

Una tensión arterial anormalmente alta puede deberse a causas desconocidas (hipertensión primaria) o a causas conocidas (hipertensión secundaria).

Las causas más frecuentes de la tensión arterial alta secundaria son:

Enfermedad renal: por estenosis de la arteria renal, glomerulonefritis o fallo renal.

Enfermedad endocrina: Síndrome de Cushing, tumores en las glándulas suprarrenales, etc.

Algunos anticonceptivos y el embarazo también pueden ser causantes de hipertensión arterial

La sal provoca un aumento del volumen sanguíneo ya que se necesita más agua para mantener la presión osmótica, pero al estar regulada la tensión arterial hormonalmente, una persona sana puede tolerar grandes cantidades de sal sin que aumente su tensión arterial. De hecho normalmente se suele consumir ocho veces más de sodio de la que serían necesarias.

Algunas complicaciones que pueden acarrear una tensión arterial alta son:

El tratamiento de la hipertensión arterial incluye:

Tratamiento dietético de la hipertensión arterial

El tratamiento dietético irá centrado en realizar una dieta hiposódica ya que el sodio contribuye a aumentar la tensión arterial. Para ello se deberán evitar los alimentos ricos en sal como el pan, las sopas deshidratadas, quesos, snacks, embutidos, pescado salazonados, platos preparados y todo aquello que sea rico en sal. Por otra parte, los alimentos ricos en potasio como frutas y verduras son de gran utilidad para ayudar a disminuir la tensión por lo que se deben incluir en la dieta del hipertenso de forma generosa. Conviene fijarse en los etiquetados de los alimentos ya que por ejemplo el glutamato  monosódico es un aditivo que aporta sodio. Además se deberá añadir muy poca sal a los platos de forma que el consumo total diario sea como máximo de media cucharadita.

El tabaco y la cafeína incrementan la tensión arterial a corto plazo pero no está claro que lo hagan a medio y largo plazo. No obstante, no es aconsejable fumar ya que contribuye al desarrollo de arteriosclerosis. El alcohol también debe evitarse.

Por otra parte, la obesidad favorece el desarrollo de hipertensión con lo que habrá de ser tratada en aquellos obesos hipertensos ya que una disminución de 10 Kg. de peso suele llevar consigo la disminución de la tensión arterial en 10 mm. de Hg. con lo que sería recomendable iniciar una dieta hipocalórica de 1000-1500 Kcal. diarias.