
RIESGOS SANITARIOS DE LOS ALIMENTOS
Ingerimos los alimentos por un lado, y básicamente, para satisfacer nuestras necesidades nutritivas, pero también por otro una vez que están satisfechas, para darnos placer sensorial, es decir, para gozar de su gusto, aroma, textura, etc. Cuando nos vamos a llevar a la boca el alimento, ya damos por hecho que éste es higiénicamente irreprochable y esperamos además de esta condición, que esté omnipresente y sea innegociable. La industria alimentaria se esfuerza por conseguir que todos los alimentos que produce sean higiénicamente seguros, sin embargo, esta tarea puede servir de bien poco si después el consumidor opera el alimento de manera incorrecta
A la hora de hacer la compra o durante el cocinado, conviene seguir una serie de medidas higiénicas que en muchas ocasiones parecen de Perogrullo, pero que no siempre se llevan a cabo poniéndose en peligro, sin saberlo, la salud del consumidor. Un manipulado de los alimentos higiénico y responsable desde que éstos son adquiridos en el establecimiento de compra correspondiente hasta que son consumidos, evitan riesgos innecesarios para nuestra salud.
Vamos a ver de forma resumida de qué forma se asegura la industria alimentaria que los alimentos que se van a poner a la venta son seguros y de una forma más extensa, cómo hemos de manipularlos para que el alimento que adquirimos en nuestro centro de compra habitual no se contamine antes de que lo vayamos a ingerir.